Ruleta: por qué la martingala falla, con 10.000 giros simulados
La martingala promete recuperar cualquier pérdida doblando la apuesta. La objeción no es moral, es aritmética. Programamos la progresión sobre una ruleta europea y la dejamos correr.
Las reglas del ejercicio
Ruleta europea, 37 casillas, dinero par: ganas 18 veces de 37 y pierdes 19. Perder un giro tiene 51,35% de probabilidad, no la mitad. Banca de 500.000, base de 1.000 y tope de mesa de 200.000.
El tope y la banca son parámetros del ejercicio: nuestra base no guarda límites de mesa. El jugador dobla tras cada pérdida y vuelve a 1.000 al acertar. Si la siguiente apuesta no cabe, la progresión se rompe.
Lo que pasó al intentar 10.000 giros
El plan era simular 10.000 giros seguidos y la primera corrida no llegó. La banca tocó cero en el giro 3.198, tras once progresiones rotas y 13.536.000 apostados. El saldo se veía sano casi todo el camino.
Repetimos con 500 semillas distintas. En 442 de las 500 la banca se acabó antes del giro 10.000, y solo 48 terminaron sobre los 500.000 iniciales. La mediana no fue perder algo: fue perderlo todo.
El tope de mesa es el muro
La progresión sube así: 1.000, 2.000, 4.000, 8.000, 16.000, 32.000, 64.000 y 128.000. La novena tendría que ser 256.000, sobre el tope. Ocho pérdidas seguidas dejan 255.000 pesos sin forma de seguir.
Eso ocurre el 0,48% de las veces, una de cada 207 secuencias. Suena remoto hasta que cuentas cuántas caben en una sesión larga. Recuperar 255.000 a mil por ciclo exige 255 ciclos buenos en la ruleta.
Ninguna progresión mueve el número
La pérdida media de las 500 corridas fue 380.338 pesos sobre 14.043.154 apostados. Eso es el 2,71% del total apostado. La ventaja de la ruleta europea es 2,70%.
La martingala no baja el costo, le cambia la forma: muchas ganancias chicas y una pérdida enorme. La rueda no recuerda el giro anterior. Fija antes cuánto puedes perder: juego responsable.